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EL ESPEJO GEMELO (QUETZALCOATL Y LOS TEZCATLIPOCAS)
Inspirado en el Mural de José Hernández Delgadillo
"Los elementos de la naturaleza, la producción y la lucha en el campo"
I
Los Tezcatlipocas son negros
los Tezcatlipocas son rojos
roja tinta
negra tinta
para los colmillos del Tezcatlipoca
sereno felino
neblino oscuro
ventrudo pájaro de la noche.
Hay siempre dos Tezcatlipocas
dos jaguares nocturnos
pero sólo uno se ve
si has visto al negro
no podrás mirar al rojo
si has visto al rojo
no podrás mirar al negro
porque el otro Tezcatlipoca anida en tus ojos
porque el otro Tezcatlipoca
eres tú.
Quetzalcóatl no lo supo
o no lo quizo saber
Quetzalcóatl se consideraba
un dios diurno
un buen dios de la luz y del color
Quetzalcóatl era pájaro de vértebra fuerte
de hueso ligero
de llama cálida
Quetzalcóatl era oriundo del bien
pero débil a la llamada del silencio
por eso no supo cuando el silencio flameó
por eso no supo cuando el silencio apagó la luz
y cayó en la ceniza
para que se acostaran confiados
los huesos luminosos de Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl no quizo saber
dónde su potencia le jugaba la suerte
y lo apostaba
y lo perdía
y le apestaba el lecho
y carcomía sus insignias luminosas
sus vuelos escamosos
sus plumas plumarias.
Por eso cayó en el juego
Quetzalcóatl
por eso entraron los Tezcatlipocas
y lo enterraron con su espejo
y lo saquearon
y lo enterraron
con la cara vuelta hacia el espejo
por eso los Tezcatlipocas
se hicieron humeantes y burlones
silbadores en el ridículo de la noche
sin huesos sagrados
y sin símbolos precisos.
Los Tezcatlipocas
rugieron
enseñaron las uñas
estornudaron
piaron en su infame rama
como búhos con tos y con frío
buha buha buha buha buha
y por ello hicieron
dos colores de la noche
y por eso descompusieron
el cadáver de Quetzalcóatl
para hacerlo fosforecente
en el vientre de la noche
y ahuyentaron a la guacamaya
que lo poseía
y a los loros
que lo adornaban
y al Quetzal
de plumas finas
de jades de intensos verdes
al Quetzal de su mente
misteriosa y llana
alucinada y definitiva
enamorada y valerosa
al Quetzal cuyo vientre
es inaprehensible y puro
al Quetzal
cuna de trinos preciosos
desperdigado grano
desflorada ensoñación
garra pareja.
Todo calló
se hizo tierra nocturna
humeante bordo de una luna invisible
como cuando no amanece abierto el poro de la tierra
solo polvo y tizne y telaraña y musgo
y follaje torpe sobre la superficie terrestre
porque la tierra también se ensucia de polvo
cuando hay ceguera.
Todo se encimó
en un ramaje confuso
donde sólo el ojo de un Tezcatlipoca
se embelesaba en el festín
mientras el otro recorría
la indecible lamentación de la selva
donde sólo Quetzalcóatl
con su cadáver solo
ahuyentaba a los perros de la noche
para que ya no aullaran a la luna
y no menearan sus colas terribles
en el paraje incierto de los Tezcatlipocas.
Pero los perros miaron el árbol
y las hierbas
y la cueva del follaje roto
donde se escondía el esqueleto divino
los perros indisciplinados
miaron y ensuciaron los labios con que se cantaba
el himno de la vida
miaron y menearon sus colas terribles
los perros pelones
con sus moscas y sus ladridos muertos
y el ojo de Quetzalcóatl los luminó de pronto
y no fue rojo, y no fue negro
fue por un momento
un brillante del sol
amarillo-blanco
de la casa escondida y cierta
que hablaba otra vez con la seguridad perdida.
Y los perros huyeron
y sus malditas colas
y sus terribles colas
se fueron mordiéndose las patas
nada dijo el pájaro nocturno, solo voló
un nicho
un ala
una pluma dispersa
llegó de nuevo a dispersar el polvo
y los conejos
y los insectos
volvieron a la lumbre
con la faz de la luna
para que Quetzalcóatl
hiciera tierra
comiera tierra
lavara sus dientes con ceniza
Porque la tierra también se limpia con ceniza
y Quetzalcóatl es un espécimen terrestre
que abre el abrigo de un nido de serpientes sssssshhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
no rompas el silencio
alguien se arrastra en la olla de la tierra
para que vuelva el sonido del cascabel perdido
y las plantas del hombre zarandeen de nuevo al son de las culebras
y los cuerpos del hombre se estrechen de nuevo con el brío de la noche.
Ahau, ahau, ahauuuuuuuuuuuuuuuuuuu
solo aúllo
bramo
solo gris abrazo
solo cabeza repegada a la cabeza
pero estalló el sonido
y la cascabel se hizo baile
y piel
y estrella
sobre la rueda con que los hombres
desnudaron los huesos
y llamaron al dios del fuego.
Otra vez Quetzalcóatl humeó sobre la faz del mundo
otra vez Quetzalcóatl fue copal
perfume que quema para que la tierra crezca
divino copal para cauterizar la herida de la tierra
porque el hombre la siembra y la arrastra y la quema.
Copal, copalero
jícara de fuego
divino copal para el buen sueño de la semilla
copal,copalero
jícara de fuego
para la entraña de la abuela madre
copal, copalero
para sus montes humeantes y azules
copal, copalero
para sus valles y sus campos agrarios
copal,copalero
para sus faldones de greca mojada
copal, copalero
para los sacrificaderos de las vainas
copal, copalero
para la enredadera, la rama, la guía
copal, copalero
para el buen provecho de la milpa
copal, copalero
jícara de fuego
copal, copalero
copal...
Otra vez Quetzalcóatl llovió sobre la piel del fuego
y saltaron los hombres
y corrió la culebra
sobre la garganta y la dicha de nuestras mujeres
y asumió la bravura a los hombres
y los acompañó en la noche.
Mientras los Tezcatlipocas
hongos resentidos
se pudrían ocultos en un tronco viejo
el uno rojo, el otro negro
merodeaban invencibles
en la fronda ronca
croc croc croc croc croc croc croc
con su lamento nocturno
con su garra nocturna
con sus perros y sus aves nocturnas
esperando siniestros
su insaciable cosecha
en su eterna divinidad
en su eterno conflicto con la luz del día
Los Tezcatlipocas
el uno rojo, el otro negro
ojos de la noche
ojos de nuestro sueño profundo.
II
Fue cuando Quetzalcóatl bajó al Mictlan
en el vientre de la tierra
con una antorcha
con una lámpara de luna
fue cuando Quetzalcóatl bajó al reino de la muerte
el Mictlan
con una pelota de hule
con un cáñamo dorado
y delante del señor y de la señora del reino de la muerte
exclamó:
¿Dónde están ojos sagrados?
¿dónde están huesos perdidos?
y la luna
era una diminuta llama en el horizonte de la muerte.
¿De qué huesos hablas Quetzalcóatl?
aquí no escondemos huesos
ni hablamos con sus ojos
¿no sabes que todos los huesos se hacen ceniza en la boca de las codornices
en la boca de las chachalacas?
prilp prilp prilp prilp prilp prilp prilp
taub taub taub taub
pub pub pub pub
y su aleteo era una especie de manos que tocaban su cara
llama, llama
cubre el signo del aviso
llama, llama
cruje el signo del silencio
llama, llama, llama
Sólo la pena ardía en el bello mundo del silencio
porque el Tezcatlipoca rojo allí vivía
el Tezcatlipoca de la sangre
el que Quetzalcóatl confundió con un dios diurno,
pero no era de día sino de noche
cuando la sangre llamaba a la sangre en un canto amargo y dulce.
Y en el sacrificadero el perrito rojo de los muertos.
Quetzalcóatl confió que el fuego iluminaba la conciencia del hombre
pero no fue así porque también son amarillos los perros
y blancos los colmillos del jaguar
y sobre los dientes y las colgaduras de la noche
el fuego iluminó la sangre
con la que el hombre quizo hacerse fuego e iluminar su cuerpo
con su amasijo de sangre.
Sólo sangre viuda en la insensatez del hombre contra el hombre
sólo orfandad en la sangre que mancha el esqueleto divino.
Otra vez los huesos se perdieron
otra vez las llamas ya no aliviaron la sed humana
ya no cantaron el baile de la vida
otra vez Tezcatlipoca rabió en la boca del silencio
y se hizo sangre en la mano del hombre
porque la tierra se hirió de flores muertas
y ya no quizo abrir sus pétalos el alcatraz
y ya no quizo nacer la azucena, ni la gladiola,
ni el nardo
y la flor de muerto renegó de sus pétalos amarillos
se los comió mudos la cempazúchitl detrás de un árbol de espinos
muerta de miedo con su miel
porque el colibrí sangriento escupió su vuelo sobre todos los tormentos
y recorrió las plantas, las ramas, los racimos
olió la miel e irguió su gozo donde la sangre latía rencorosa.
Ahau balam ahau balam viejo tigre
y la voz de Quetzalcóatl era un viento en la gruta de la piedra
¿dónde están huesos sagrados?
¿dónde están vértebras de la mazorca?
¿grano desperdigado? ¿grano hurtado?.
Y las codornices terribles volaban hambrientas con las chachalacas
ahau balam ahau ahau ahau ahauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Sangre mineral,
sangre del cuerpo
sangre de la flor, sangre del surco
sangre de la rodela y el preciso cuchillo de obsidiana.
Sacrificadores ofrendadores adoradores
ahauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
La sangre ha de venir del cielo
ha de ser saeta,
liebre del aire dardo de selva
machete que consume
sangre del corazón.
Y Quetzalcóatl sufría la soledad de la ausencia.
La sangre ha de ser bebida y expuesta y presumida.
Y Quetzalcóatl oraba por los huesos perdidos.
La sangre ha de ser espuma en la llama
llave de las adoraciones
cordón de luz sobre el espectro de los corazones.
Y Quetzalcóatl reñía encerrado con los huesos perdidos.
La sangre ha de ser víctima
mujer encinta en los hombros de la especie
corazón de sangre.
Y Quetzalcóatl desaforaba al viento y a la luna que no querían cantar su luz perdida.
Era luna nueva no nacida
era luna sin luz
inocencia del mundo
mujer en brama
y Quetzalcóatl sangró su miembro generoso
su lava fecunda
su rostro de serpiente
y arrastró al cielo al bello mundo del silencio.
Entonces el pájaro maulló
daño silvestre
bup bup bup bup bup
miaaaauuuuuuu
bup bup bup bup bup
miaaaaauuuuuuuuu
el pájaro maulló hasta dañar su vientre.
Llama, llama cubre el signo del aviso
llama, llama cruje el signo del silencio
llama, llama, llama.
A las codornices les digo
y a las chachalacas les digo
esos son los huesos de mis hijitos y mis hijitas
los huesos de mis padrecitos y madrecitas
los huesos de mis abuelitos y abuelitas
¡detengan su picoteo menudo!
¡estos son los huesos sagrados!
¡estos son los granos de la mazorca sagrada!
y las chachalacas callaron
y las codornices hurañas dejaron de picar los ojos de nuestros progenitores.
Así salvó Quetzalcóatl los huesos que sacudieron su lengua
porque llevó a su boca los dientes de la mazorca y pudo hablar;
ya no sangren
ya no sangren las grietas donde se esconde el totem de la tierra
mi dulce amada
soplen vientos
acudan aguas
lagos virginales
nubes de especies
clorofilas, vainas, ríos
lluevan su gracia divina sobre la silueta de la tierra
llamas bravas cálidos aceites
fuegos de ácidos colores renueven este canto
este verbo
este nivel de abeja
este vuelo de insecto oloroso sobre la fruta abierta
este vibrar del polen en la sangre de la tierra.
Pájaro de fuego lávame la sangre
serpiente de la braza haz girar el horno
lava volcánica
vómito de piedra
la luz la luz del día en tu hemisferio
llama haz de luna el día
barro de luz en los orificios de la muerte
llama calcárea
ceniza de fuego
bruma de la llama
haz solar la casa que habitamos.
Sobre la sangre de los sacrificados una limpia de agua
lluvia lluvia sobre las enegrecidas manos de los torturadores
ciclón y viento ráfagas de lluvia
abierta copiosa voluntad de un pueblo hazte giro,
revuelto giro hurakán de fuego y agua
eléctrico señor de las catástrofes
hazte solar de inundación
angel de llama fría
agua de flama ardiente
prrrruuuuuuummmmmp
prrrrrruuuuuuuummmmp
oiiiiaaaaaaaaaaaaauuu
oiiiiiaaaaaaaaaaaaaauuu
prrrruuuuuuummmmmp
prrrrrruuuuuuuummmmp
oaaaaaaaaaaaaaaaaah
oaaaaaaaaaaaaaaaaaaah
Y así giraba el trueno y la líquida luz de Quetzalcóatl.
¿Cuándo, cuándo,
yo señor de la oscuridad Tezcatlipoca
cerraré mis ojos rojos negros
cerraré mi signo mi escudo, mi estandarte?
¿Cuándo, cuándo, cerraré mis ojos hasta que la nueva luz haga agotado sus colores?
Yo Tezcatlipoca
mudo mi signo en la tintura de la oscuridad
para que la sangre fluya subterránea y la noche se enfiebre con la luna llena.
Yo galope del ocelote
salto del puma
murciélago frío
pico de colibrí
flor fosforecente
hueso negro
balam jaguar
búho de los espejos
tecolote
perrito rojo
Tezcatlipoca osado
llamo a mi cola sagrada
y me pierdo en la noche husmeando en el dolor del hombre las piedras que ha tirado.
Y el pájaro maulló
daño silvestre
bup bup bup bup bup bup
miaaaaaauuuuuuuuuu
bup bup bup bup
miaaaaaaaaauuuuuuuu
Y el pájaro maulló hasta dañar su vientre.
Todos los animales corrieron por sus vestigios boca del hocico,
sangre muerta alarmados,
embrutecidos hasta perder la fuerza en el torbellino de sus patas
en las blandas patas de la tierra
y el jabalí y el pecarí, puerco de monte siguieron el galope del tapir
tzimin caballo de la selva,
trompa humeante
se unieron a sus embravecidos esfuerzos
mientras Quetzalcóatl les golpeaba las ancas
y los apremiaba para que corrieran sobre las codornices hambrientas
y las tórtolas dormidas.
Porque volvió a sembrarse la cimiente y el grano despolvoró su aroma de alimento
y la caña desfloró con su nube de insectos su vaina persistente
y fue de maíz el barro
y fue de maíz la carne
y los huesos del hombre leve tormenta con que fecundó la tierra el pájaro de fuego.
Y en su rostro lastimado por la huella del jaguar
la mazorca aguardaba con su vaina intacta a los dientes diminutos y tiernos
con que el hombre devora su angustia por la tierra.
Y fue de maíz el barro
y fue de maíz la carne y los huesos del hombre.
Entonces Quetzalcóatl extendió sus brazos sobre el horizonte de aves
y se aderezó con sus plunmas ricas
las del hermoso pájaro blanco
las del azulejo
las del tordo fino
y la guacamaya se vistió con las plumas del Quetzal
con los ojos de esa cálida ave
y las lenguas del ala flamearon en su escudo.
Y ya luego Quetzalcóatl acudió a su gente
tomó la mano del agua
la de turquesas rotas
tomó la hamaca del vientov hurakan turbulento
tomó la abrazadera de la tierra la del maíz rebelde
tomó la mancha de la luna coneja blanca
se atavió de cascabeles y de flores
y cuando hubo acabado besó el corazón humano y lloró.
Y en la orilla del día se prendió fuego...
Agosto 21 de 1989,
Centro de Investigaciones Rurales, Universidad de Davis, California.
Vocabulario:
Tezcatlipoca: literalmente "Espejo Humeante", sìmbolo màgico religioso complejo. "Verdadero Dios de los mexicas" (y del conjunto de pueblos indios de la llamada Mesoamérica) " invisible y omnipresente, estimulaba la guerra cuando estaba en la tierra. Porque era la mayor de las deidades y puro espíritu, solamente ante él se arrodillaban: hacían público el reconocimiento de su inferioridad. Oscuridad y sombra conocedora del corazón humano, era el insoportable Espíritu revelador de la verdad; de ahí el peligro que representaba su presencia. La Verdad en el reino de los humanos es un principio de guerra..." "Había salido de su recinto oscuro el espejo del mundo". Luis Barjau, Tezcatlipoca, elementos de una teología nahua, UNAM.
Descripción de Tezcatlipoca: "su fiesta era el 19 de mayo del calendario Tóxcatl. En el pie derecho una pata de venado atada: ligereza y agilidad en sus obras y poder. Llamado el Dios Cojo: el nacimiento de Tezcatlipoca, del Sol, en donde conserva todavía hundido el pie derecho...donde llevara su propia divisa: el espejo "donde se reflejaba el universo". Bernardino de Sahagún: 27, Códice Ramírez, Editorial Porrúa.
Quetzalcóatl : literalmente "Serpiente Emplumada", en sentido religioso significa el "Gemelo Divino" o "el que es semejante a Dios". Su relación profunda con la tierra viene del reptil y su relación íntima con lo divino, le viene del ave Quetzal cuyo plumaje es el más valioso para las culturas indígenas mesoamericanas. El mito de Quetzalcóatl es fundamentalmente su viaje al reino de la muerte, el Mictlan, su recorrido es sufrimiento, ignorancia y sacrificio, pero desde ahí se eleva hasta el treceavo cielo, el Omeyocan, lugar de la dualidad, donde se convierte en el nuevo sol o quinto sol, purificado en las llamas de tiniebla provenientes de Tezcatlipoca.
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